EN MEDIO DEL RÍO   (cuento) Marzo 2016

Posted: 15 March, 2016 in 2016
Tags:

—¿No recuerda usted cómo se llama? ¿No sabe quién es? —me preguntó un hombre de ojos negros y secos.

Podía sentir que estaba molesto conmigo. Nunca antes había visto a ese sujeto.

—No lo sé. ¿Usted sabe quién soy?  ¿Qué hago aquí?  —le respondí navegando en medio de las aguas de un inmenso río.

Atravesábamos la selva. La embarcación era larga y angosta. No cabrían en ella más de tres pasajeros. Las aguas oscuras nos impulsaban con furia y yo no sabía quién era aquel hombre.

boteSentí frío. Mi ropa estaba mojada. Mi cuerpo, mi pelo, estaban mojados. No llevaba zapatos puestos.

—Ayúdeme con el remo —me ordenó al tiempo que me alcanzaba uno.

Le hice caso. Remé. Traté de llevar su ritmo. Traté de olvidar mi vida a través de esos ojos negros y secos.

—¿Está segura que no se acuerda quién es usted? —me insistió.

Me dejé llevar por las aguas. Intenté no escucharlo. Su voz. La voz de ese hombre no me gustaba.

Escuché el canto de los loros.  Los vi volar.  Verdes. Turquesas. Rojos. Grandes.  Alborotados. Iban de árbol a otro. Libres. Felices. Los loros estaban felices y ahora, quizás, yo también lo estaría.

Estaría libre y feliz.

—¡Cayó un pasajero! —recordé el  grito de una mujer cuando me lancé al agua. Me sumergí de inmediato. Logré escuchar la sirena. Henry V, así se llamaba la embarcación en la que viajaba. Era bastante grande. Me pareció sentir la voz de un hombre, quizás mi esposo. Pero no podía ser él. Él  bebía cervezas en la cantina del barco. Seguí nadando. Nadé y como pude me alejé de esa nave asfixiante.

—¿Está bien? ¿Se siente bien?—me preguntó el hombre de los ojos negros y secos lanzándome su chaqueta para abrigarme.

Él no sabía quién era yo. Pero eso ya no era importante. Él no sabía que me había lanzado del gran barco en el que viajaba. Para huir de él, de mi esposo, de la vida que me esperaba a su lado.

Una lluvia torrencial empezó a caer. Los loros se escondieron entre las vegetación.

—Gracias, estoy bien— le respondí. Y remé. Seguí remando bajo las aguas que caían de ese cielo tan alto, tan cargado de nubes furiosas y negras. Remé  bajo los árboles que ahora cobijaban a esos loros turquesas, verdes, rojos y miré hacia adelante. El río se hacía cada vez más ancho, cada vez más mío y me sentí libre, libre por fin, en medio del río.

Comments
  1. Anonymous says:

    Estimada Rossana: Tu estilo es muy bueno. Tienes vena de escritora, pero siempre nos dejas con la miel en los labios porque queremos continuar leyendo y el cuento termina. Lánzate a escribir una pequeña novela o cuentos mas largos. Nos haras disfrutar del don que tienes.
    Cariñós y felicitaciones.

GRACIAS POR SU COMENTARIO. PUEDE ESCRIBIRLO Y PRESIONAR "POST COMMENT". NO NECESITA INDICAR SU NOMBRE NI CORREO ELECTRONICO.

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s