Ahora sí. Están sentados.  Por fin los veo a todos.

Conocer al personaje principal debe ser un deslumbramiento.

No entiendo. ¿A qué se refiere el Gran Mago con eso del deslumbramiento? Bueno, por lo menos hoy logré tenerlos cerca. Los voy a oír, ver, disfrutar de sus poderes. Ya empiezan. Me gusta cómo sacan de sus túnicas largas y oscuras esos papeles misteriosos, esos personajes. Reunidos en la mansión de la magia, se liberan de las historias que los acosan, que los agobian. Escucho sus letras, palabras, oraciones, me llevan a castillos lejanos, bosques encantados, calles infinitas, hoteles donde habitan miles, pero miles de gatos y a mí que me asustan esos animales.

En un cuento debe resaltar la búsqueda dramática del personaje ¿por qué daría su vida?

Pues yo daría la mía por ser un personaje y para ser el principal, la daría hasta dos veces…aunque eso es imposible, creo. ¿Qué? Algo sucede alrededor de mi acuario. ¡Descubrieron que no estoy en él!

El pez dorado, el de los ojos vigilantes ¡no está!

En un instante se ponen de pie los nueve magos. Dejan volar sus páginas cargadas de comas, acentos, exclamaciones, demonios. ¡Qué laberinto he causado! La maga de cabellos de oro, pega su rostro en el vidrio. Me busca entre las rocas y plantas. No me encuentra. Pero claro, si estoy acá, en el centro de la mesa.

Era el más grande de los peces. De color naranja, brillante, casi amarillo.  ¿Qué va a decir mi nieta?

Allí viene la niña. Se ha unido a mi búsqueda al sentir el alboroto.  Y ella que es tan buena. Con esos rizos de caramelo, cada mañana me lanza galletas con sal al agua que yo pretendo comer para que no se ofenda. ¡Lo que faltaba! Ahora llora. ¿Quién tendrá el poder para calmarla? ¿Para persuadirla? Aquella maga, esa que cuando habla también canta, le ofrece un chocolate. La de al lado, se le acerca con sus pasos cortos y baila con su marioneta. La pequeña gime más fuerte. ¡No sabía que me quería tanto! Se enjuaga las lágrimas con su vestido de seda blanco.

Se llama Marcelo — le explica a los magos—. Yo le enseñé a nadar—solloza— ¡No puede haberse ahogado! ¿Dónde está mi pececito, abuela?

¡Esto es el clímax!— levanta la voz el Gran Mago mientras con el eco de sus palabras revuelve las aguas de la pecera y las aguas se mezclan y las aguas se enturbian y por fin brillan.

¡No aparece el pez dorado!

Tremendo conflicto el que he creado. ¡Todos me buscan! ¡Qué drama! Jamás pensé llegar a ser tan importante. Yo que por curioso me lancé a la jarra cuando la llevaban a la mesa. Y ahora aquí metido, lo veo todo y no puedo hacer nada. ¡Daría mi vida por volver a mi acuario!

¿Qué hacemos? ¿Cómo se desencadenará esta historia? ¿Será el guardián de los mares quien se lo llevó? —pregunta el joven hechicero batiendo su capa negra por los aires con la esperanza de disolver algún embrujo maléfico.

¡Eso es imposible!— lo interrumpe el mago de cejas negras mientras las levanta muy serio— ¡Fueron los gatos, los gatos hambrientos los que lo devoraron sin piedad!

En el hotel donde vivo pasó algo similar...

Un poco de calma. Hay que relajarse—dijo la maga de cabellos largos, dejándolos caer sobre su capa azul y dándole un suave golpe a su varita encantada— Lo mejor en estos casos es la meditación.

¿Le sirvo un poco más de agua Gran Mago?

El  pez dorado escuchó la pregunta y se dejó llevar.

Su aparición al caer al vaso causó el deslumbramiento final.

¿Cómo llegó a la jarra? —se preguntaron todos buscando el dato escondido entre sus cuentos, en algún párrafo de sus escritos.

¡Los vasos comunicantes!  —aseguró una maga desconcertada al buscar una respuesta lógica en los recovecos de su memoria.

No hay que explicar lo obvio —sentenció el Gran Mago decidido a ser invisible para dejar de formar parte de aquella escandalosa mentira que se hacía pasar por una tierna verdad.

Escrito el 9 de junio de 2013 al enterarme que Gabriel García Márquez escribió Cien Años de Soledad, encerrado en una habitación de su casa a la que llamó La Cueva de la Mafia y darme cuenta que, nosotros, los de la clase de narrativa de Alonso Cueto tenemos también nuestra cueva en la que nos reunimos los miércoles, pero como es tan acogedora y sus historias son fantásticas, merece  un nombre mágico pero a la vez real.

 Algunas expresiones incluidas en el texto tomadas de las clases de narrativa y de algún libro leído al respecto…

Personaje principal…deslumbramiento…búsqueda dramática…aceptar sus propios demonios…poder de persuasión…clímax…conflicto…¿ porqué daría su vida el personaje? … incidente desencadenante …cambio de punto de vista narrativo…deslumbramiento…un buen final debe ser lógico, natural, pero sorprendente…dato escondido…vasos comunicantes…no explicar lo obvio…alcanzar la invisibilidad…la verdad que parece contener grandes mentiras…mentira que se hace pasar por una gran verdad…realismo mágico…

Comments
  1. Joaquín Schwalb says:

    Me gustó, Rossana, esto de deslumbramiento lo asocio a la sensación de expectativa y excitación que sentíamos los niños de mi época al inicio de una función de cine o antes de leer o escuchar un cuento apasionante (y contado con apasionamiento).

    Los niños como personajes le impregnan un sello de autenticidad al relato, desarticulan cualquier intento de hacer una historia “alambicada” como suelen hacer los que dicen tener dominio del idioma, pero que han perdido la capacidad de sorprendernos, la ilusión, la magia, la espontaneidad.

    Los pececitos acompañan el tono de sencillez y naturalidad del relato y son objeto de gran importancia para una niña. Esto es claramente un relieve de aspectos que para un adulto no revisten importancia. La belleza está en lo simple. Lo esencial es invisible a los ojos (Saint Exupery).

    El pez dorado habla, siente, expresa lo que la niña supone que siente, penetra en el mundo de los niños. Solo para los niños es que la magia tiene ese sentido, esa gran importancia, esa emoción suprema. ¡La escandalosa mentira y la tierna verdad, fabuloso! ¡Qué tal drama para un pececito estar metido en una jarra de agua en medio de un almuerzo! ¿Y cómo llegó allí? Un desafío a la imaginación.

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