Jamás había pensado que algo así me podría causar una sensación distinta al fastidio. Me tocó luz roja, pero estaba feliz. Feliz, mientras mi mente escrutaba opciones: a, b, c, d, ninguna de las anteriores.

Yo, llegaba a Lima. Tenía la esperanza que al presionar el botón de la luz de la aduana, aparezca la verde y evitar así la tediosa  inspección  de maletas. De pronto, me topé con su culta mirada. Sin quererlo, le sonreí con suave timidez recibiendo a cambio una mesurada sonrisa.

Caminaba silencioso y paciente.  Su hilera, paralela a la mía, era de esas que avanzan y avanzan hasta el infinito y que por culpa de  las inexorables  leyes matemáticas, están destinadas a no cruzarse jamás.

Pero hasta las matemáticas son impuras: rompiendo evangelios,  profecías y hasta axiomas, nuestras dos líneas equidistantes y paralelas, se cruzaron súbitamente al ser lanzadas cada una desde su propio punto, el de la luz roja de la aduana. La intersección (X) se dio así, en plena revisión del equipaje.

Y allí estaba yo, feliz. Feliz con mi luz roja, mientras mi mente escrutaba opciones: a, b, c, d, ninguna de las anteriores.

Él,  colocó sus maletas en la cinta correspondiente.  La monotonía  del equipaje entrando y saliendo por la banda, se quebró en un flash.  Ipads, Blackberries, celulares y hasta cámaras fotográficas, aparecieron de todas partes. Detrás de las máquinas, encima de las maletas, a los costados, todos querían tomarse una foto con él. Él, aceptaba los pedidos con ilustrísimas sonrisas que llegaba a esbozar, sospecho, debido a su nobel nobleza.

¿Qué hago? ¿Qué hago? –seguía yo imaginando opciones a sabiendas que se me escapaba (la presa).

Una foto. ¡Una foto más entre tantas maletas!  ¡Uf, no! ¡Qué actitud tan plebeya!

Un autógrafo. Imposible. Había dejado en casa su libro Cartas a un Joven Novelista. ¡Doctor  Vargas Llosa!  –me atreví a  llamarlo sin más. Como desenvainando una espada, le entregué mi tarjeta de presentación y antes de que acaso pudiera huir desesperado de mi envolvente  verborrea, le mencioné (juro que esforzándome por ser sucinta) que me gusta escribir, que tengo un blog, que  me  presenté a un concurso  de  cuentos,  que… –Rossana Sala– me  interrumpió  pausado   (y cortándome la viada). –¡La voy a leer! –dijo,  bajo su mirada escribidora,  único  testigo  silencioso  de aquella solemne promesa, alejándose raudo y con sofisticada cautela del resto de mis historias.

Y es así como él se fue, amable, educado, escueto, cumpliendo pulcramente aquel axioma,  pisando firme su perfecta línea paralela.

Y allí me quedé yo, sin haberle mencionado el nombre de mi blog,  sin su foto y sin su firma, infinitamente parada y lela.

Escrito por Rossana Sala, el 13 de marzo de 2012, en busca de una intersección ¡carajo!

Comments
  1. Anonymous says:

    Muy chulo tu blog, Rossana. Espero leerlo con frecuencia. ¿Y de verdad te encontraste co MVLl?
    Jaraguá

  2. Anonymous says:

    Me encanto este relato.
    Ahora hacerle seguimiento para ver como cumple con su promesa.
    Un saludo desde Caracas, esperando verte pronto.

  3. Rossana Sala says:

    Rossana! que maravilla y que honor haber podido cruzar esas palabras con MVLL y darle tu tarjeta. No dudes que buscará tu blog.

    Un besote

  4. Rossana Sala says:

    En esas estoy….buscando unir líneas paralelas…otra vez!

  5. Rossana Sala says:

    Rossana, muy bueno tu escrito, me gusto mucho! A mi me suena mas que eres tu la que debes buscar el contacto con él(mail, tw) y enviarle tu blog, un escrito o lo que quieras!! Cariños!

  6. taty says:

    Desde el principio pense q era MVLL que lindo personaje! estoy segura q leera tu blog!
    Taty

  7. Amélie de Caters says:

    Holà Rossana,
    Me gusta mucho tu nuevo relato, cuando estaba leyendo lo tenia la impresión de vivir lo.
    Espero que estés bien en Perú, besos desde Valencia España. Amélie

  8. Rossana Sala says:

    Que buena experiencia! Jaja!!!
    Paula

  9. Rossana Sala says:

    Me quedé atrapado con la lectura Ross, qué bonito!
    Julio

  10. Rossana Sala says:

    Hola Rossana
    Muy simpatico!!!!!!!!!!!
    Muy original, ligero y agradable……….

  11. Rossana Sala says:

    Hola Ross,
    Que bueno lo que mandaste. Ya extrañaba tus relatos. Un beso grande y felicitaciones por ese bonito don de transmitir emociones mediante la simplicidad de las palabras.

  12. Rossana Sala says:

    Gracias por compartir tu Blog, me tomé el tiempo de leer todos tus cuentos y la verdad, son absorventes, en el sentido que apenas comienzo a leer, me absorve de manera que es imposible no terminarlo!, Es transportador, porue en tus relatos uno se va imaginando lo que cuentas!! Muy buenos!!! Te felicito y te haz convertido en una inspiración!!! Un abrazo y te deseo muchos màs éxitos de los que ya haz conseguido!!!

    Fué un gusto conocerte y compartir tantas vivencias en el aula!!!

    Giovanna

  13. Anonymous says:

    Brillante, como siempre.

    Boris

  14. Dago Fonseca says:

    Saludos Rossana.

    Me gustó tu cuento, muy imaginativo.

    Dago

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